Tratamiento de residuos: Manejo de residuos y desperdicios. Vertidos líquidos
Definimos residuo como cualquier elemento en cualquier estado ya sea sólido, líquido o gaseoso que se genera en un procedimiento de transformación, extracción o utilización y que es tirado por no ser de utilidad para el usuario.
Cada empresa o establecimiento alimentario tiene que diseñar si propio Plan de Gestión de Residuos adecuado a sus necesidades y teniendo en cuenta: el tipo de residuos que generan y la cantidad, en que zonas del establecimiento se generan para evitar la contaminación de los productos elaborados, y en que zonas se almacenan esos residuos, siendo necesario, en los casos que se requiera, sistemas de reciclaje y compactación de residuos para su mayor aprovechamiento, y así también valorar aspectos económicos de gran interés.
El Plan de gestión de residuos debe recoger las siguientes acciones:
- Se deben clasificar los residuos según lo que marca la normativa legal vigente atendiendo a su reciclaje, que exige la separación según su origen (papel, envases, vidrio, materia orgánica) para ser depositados en los contenedores correspondientes.
- Quien es la persona encargada de recoger y separar los residuos.
- La frecuencia con la que se realiza la recogida que será generalmente al finalizar la jornada laboral.
- Se debe contar con un almacenamiento adecuado de los residuos hasta su evacuación: cuarto de basuras, contenedores… Se tratará de lugares específicos separados que dispondrán de medios necesarios (grifos, desagües…) para no producir focos de insalubridad. Estarán bien ventilados y deberán higienizarse todos los días.
- Se contará con cubos de basura dotados de tapa y apertura no manual provistos de bolsas higiénicas.
- Quien se encarga de la gestión externa de los residuos; por ejemplo, en el caso del aceite usado, se identificará a la empresa responsable de su recogida. Estas empresas proporcionan los contenedores apropiados para depositarlos y se encargan de su recogida.
- Comprobación de que se ha seguido correctamente el Plan. Se llevará un registro documentado que recoja la identificación de los desperdicios, indicando su cantidad, fecha de salida, y destino, así como los contratos de las empresas de retirada de residuos y su autorización. Las comprobaciones y las incidencias tienen que anotarse, con las medidas correctoras que se hayan tomado, en caso de desviación al desarrollo del Plan.

Vertidos líquidos
Una vez utilizado el aceite de cocina se debe almacenar y posteriormente se debe entregar a los sistemas de recogida habilitados:
- Sistemas de recogida municipales previstos por los entes locales:
- Puntos limpios fijos, móviles o de barrio.
- Recogida en contenedores específicos en puntos de aportación (vía pública, equipamientos como mercados, supermercados, centros comerciales, etc.)
- Sistemas de recogida para grandes generadores (hostelería): recogidas a demanda a partir de un acopio mínimo de residuos o por rutas de frecuencia definida.
Los usuarios tienen que almacenar el aceite en envases cerrados que pueden ser propios (en general, botellas de plástico usadas) o en algunos casos el ayuntamiento o las empresas responsables del reciclaje entregan envases de diversas capacidades para homogeneizar y facilitar el sistema.

La prevención de la generación de residuos de aceites de cocina usados es prioritaria, y para ello es importante la sensibilización para impulsar hábitos de consumo saludables y en las cantidades adecuadas, particularmente de alimentos fritos.
Normativa aplicable sobre protección ambiental
En España, la eficacia de la evaluación ambiental exige establecer un procedimiento que sea común en todo el territorio nacional, sin perjuicio de la facultad constitucional de que las comunidades autónomas disponen para establecer normas adicionales de protección.
La ley 21/2013 establece las bases que deben regir la evaluación ambiental de los planes, programas y proyectos que puedan tener efectos significativos sobre el medio ambiente, garantizando en todo el territorio del Estado un elevado nivel de protección ambiental, con el fin de promover un desarrollo sostenible.
Otras técnicas de prevención o protección
Según el Plan Nacional de Residuos, estas técnicas se basan en la regla de las 4 erres (4R): reducción, reutilización, reciclaje y recuperación energética.
