Una vez que sacamos del agua a los peces, comienzan a desarrollarse los gérmenes, enzimas y bacterias propias de las vísceras. Estos procesos se desarrollan con rapidez, provocando una gran multiplicación microbiana, cuyos efectos son una decoloración progresiva, ablandamiento, olor amoniacal, etc. Comer un pescado en mal estado puede causar trastornos intestinales o incluso la …


